Nunca me ha molestado ser gorda (eso se supone que debía decir cuando las niñas en el colegio se mataban de la risa viéndome correr.... rebobinando el recuerdo creo que si hubiese visto ese circo de charchetas rebotando con senos pobremente afirmados por una delgada tela.... claro, también sería chistoso), pero la verdad es que si. No es algo nuevo para mi andar un poco pasada de kilos, no es como que hubiese sido delgada y derrepente PUUUUUUUUUUUM! hola obesidad... si no que siempre desde que recuerdo he tenido un par de kilitos, un par de rollitos y todo lo que viene después de atragantarse con tantos fideos desde la niñez.
Debo confesar además que es tan pero tan triste ver una prenda de vestir y decir internamente "Mejor ni lo intento, no debe haber de mi talla" o tener que conformarse con el único color y la única forma tosca y fea de un vestido... pero bueno chicos y chicas, la vida de la gente obesa es así. Créanme que no lo digo con resentimiento, ser gordo al igual que ser atlético conlleva una gran responsabilidad (como comer siempre jajajajaja okno), me refiero a que uno busca este estilo de vida, o quizás este mal hábito es instaurado mediante a muchas razones filosóficas que no quisiera discutir en este momento. Pero para dirigirme directamente al grano. Soy gorda y me amo. He sabido llevar en mi el peso, quizás literal, de lo que es ser molestada por gente más delgada, pero... a quien le importa?, a fin de cuentas uno nunca podrá mantener a la gente contenta porque
"Ay estás tan delgado, te ves anorexica"
"Uy que has comido harto este invierno"
"Ese pelo liso resalta tus pómulos rechonchos"
"Esa falda definitivamente no te viene"
"Los bikinis solo los pueden usar gente a la cual se le vea la escapula"
ETC
Entonces.... yo creo que estar feliz con uno mismo es por donde parte la cosa. Por ejemplo yo en este momento estoy completamente feliz, quizás un poco amargada porque mañana tengo una prueba increíblemente difícil y mis neuronas no quieren hacer sinapsis, pero a fin de cuentas tengo una familia maravillosa, unas amigas espectaculares y un pololo excepcional. Pero siempre estará el bichito sencillo y simple que me ataca cada vez que quiero ponerme un pantalon nuevo, una camisa, una polera....y la verdad es que a pesar de que amo mis rollitos y mis estrias... es hora de iniciar mi lucha.
Definitivamente no quiero ser gorda toda la vida y definitivamente no deseo estar infartada a los treinta años cuando tenga que correr por la micro... nonono señoras y señores, desde esta noche empieza la nueva Isabel, la nueva que le gusta hacer ejercicio, subir cerros y alimentarse de lechuga para siempre.
Si... si, estoy preparada.
Cariños que tengan linda noche
Isabel